
En estos momentos, debido a la complicada coyuntura económica que atravesamos y a la sensibilización con el tema del desempleo, muchas empresas han aprovechado para anunciar ofertas y promociones especiales a los clientes parados.
Es el caso de las operadoras telefónicas. Todo empezó con “Telefónica está a tu lado en los momentos difíciles” a la que no tardaron mucho en reaccionar Orange y Vodafone.
Pero no sólo ellas: entidades de lo más variado, desde hoteles que reducen el precio de sus servicios hasta un 20%, bancos que ofrecen productos novedosos y dejan de cobrar comisiones “fijas y obligatorias”, empresas de transporte urbano (con reducciones del 90% del precio del abono) o entidades deportivas como clubs de fútbol, se están animando a llevar a cabo este tipo de estrategias. En otro sector afectado de forma directa y acusada por la crisis como el automovilístico, Hyundai ha sabido rentabilizar esta situación ofreciendo una cobertura de riesgo a los clientes que compren uno de sus modelos y se queden sin empleo.
Por lo general, las condiciones de este tipo de campañas son muy similares: debes acreditar la situación de desempleo y la no obtención de una ayudas públicas por este motivo. Las marcas se aseguran de que los clientes que reciben estas ayudas llevan en la empresa un tiempo determinado. Además suele haber un número máximo de beneficiarios, así como un límite monetario a la cuota de descuento.
En muchos casos lo hacen sin ocultar que son, precisamente, estrategias para reforzar su imagen de marca. Un ejemplo son las ópticas Alain Afflelou: bajo la campaña “Mano a mano” y el más que claro slogan ‘Llévate tus gafas pagando un tercio ahora y el resto cuando encuentres trabajo’.
De todas maneras, pese a todas estas condiciones y a que el motivo de estas campañas difiera de la anunciada solidaridad, el resultado es, sin duda, que las personas que se encuentran en una situación desfavorecida puedan verse beneficiadas y aliviar así en parte una situación cuanto menos complicada.